¿Eres un apasionado de los coches y te gusta lavar tu vehículo cuando hace calor en verano? Si es así, debe ser precavido. En las zonas calurosas, las lunas del coche pueden agrietarse o incluso estallar durante el proceso de lavado. En este artículo analizaremos las razones de este fenómeno y le daremos consejos para evitarlo.
A altas temperaturas, las carrocerías y los cristales de los coches pueden calentarse mucho. Si los lavas inmediatamente con agua fría, los cristales sobrecalentados sufrirán una rápida expansión y contracción, lo que provocará grietas. Hoy en día, la mayoría de las lunas de los coches están cubiertas con una película. Cuando se expone al agua fría a altas temperaturas, la proporción de contracción de la película difiere de la del cristal, lo que también puede causar grietas en el cristal.
Además, si el vidrio presenta pequeñas grietas o picaduras debidas a impactos, la exposición a agua fría a altas temperaturas puede agrandar estas grietas a partir de los puntos débiles. Tras la investigación, el factor clave es la combinación de altas temperaturas y exposición al agua fría. Además, cuando la temperatura de la pintura del coche, las piezas de goma y las pastillas de freno es alta, la exposición repentina al agua fría puede acelerar su envejecimiento.
Para evitar estos problemas, lo mejor es optar por el secado manual o por una máquina de lavado totalmente automática con función de secado por soplado cuando laves el coche con tiempo caluroso.
Estos son algunos consejos para lavar el coche en verano:
- Evita lavar el coche al mediodía si ha recorrido largas distancias durante el día. En su lugar, apárcalo en un lugar fresco y a la sombra para que se enfríe de forma natural antes de lavarlo.
- Es mejor lavar el coche por la mañana y por la noche durante los días calurosos de verano, y evitar hacerlo bajo el sol abrasador del mediodía.
- Coloque una caseta o red de sombreado a la entrada de la máquina de lavado automático. Esto permite que los vehículos que esperan a ser limpiados entren antes en modo de refrigeración, reduciendo la diferencia de temperatura entre la carrocería y el agua de limpieza.
- Antes de entrar en la máquina de lavado, moje el cristal del coche con agua. El agua utilizada para rociar el cristal del coche puede ser agua almacenada en un depósito expuesto al sol. De este modo, la temperatura del agua puede rondar los 10-25 grados centígrados, ablandando y preenfriando el cristal, y reduciendo el impacto de las diferencias de temperatura sobre el cristal del coche.
Además, si lavas el coche cuando hace calor, es mejor optar por el secado manual o por una máquina de lavado totalmente automática con función de secado por soplado para eliminar las gotas de agua de la superficie del coche. Las gotas de agua residuales pueden actuar como lentes convexas bajo una luz intensa, provocando un sobrecalentamiento local y un color desigual de la pintura.
Siguiendo estos consejos, puedes proteger las lunas y la pintura de tu coche de posibles daños durante el lavado en verano.


